Este truhán se las sabe todas. Viendo que una de sus compañeras de piso traía muchas amigas, y que la mayoría se quedaban a dormir más de una noche, instaló una cámara de vídeo en la habitación de ella con la idea de recoger alguna grabación subida de tono. Cuánto debió alucinar al ver que su amiga era lesbiana y de las que no se cortan un pelo a la hora de comer coños.


Descargar Vídeo