Esta zorra madura es una adicta al dogging. Le encanta ir en coche a un descampado en el que sabe que hay voyeurs reunidos y escondidos poniéndose la polla gorda, y se acerca para arrodillarse ahí en medio de todos, se pone a chupar el rabo de su amigo mientras vienen muchas más pollas duras que poder chupar. Una obsesa del mamar que se pega grandes noches.


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